El resumen

No es que haya dejado de soñar, ni mucho menos, pero tampoco es que haya tenido demasiado que contar. La mayor parte de ellos han sido monotematicos.

Desorden, caos, gente que entra y sale, invitados inesperados, y esa sensación continua de que las cosas no deberían ser así.

Menos hoy.

Hoy he soñado con un lugar de esos de los que ya he visto mas veces en sueños. Estoy en una especie de programa en vivo de una radio , no es un de las grandes porque el local es muy modesto con sillas plegables y suelo de baldosa.

Ha terminado el espectáculo y alguien que conozco me pide si puedo llevar un paquete a su madre. Es un sobre al que le acompaña un catalogo, me cuenta algo sobre la forma de pedir los productos y los gastos de envío. No presto demasiada atención pero me presto a llevarlo.

Cuando llego a la casa, encuentro que la persona a la que busco no se encuentra en casa, solo hay un grupo de 5 o 6 jóvenes que están recostados en unos sillones y por el suelo de una  habitación muy sucia y revuelta. La mujer a la que le tengo que entregar el sobre es la madre de uno de aquellos chicos y el me pide que se lo deje pero me han dado una instrucción muy precisa de que no se lo de a nadie mas asi que me niego.

Los chicos se ríen de mi y me dicen que entonces la tendré que esperar alli con ellos.

No me quiero quedar son groseros y siento un poco de miedo de ellos. En ese momento me doy cuenta de que no soy mas que una niña pequeña, no soy yo.

Quiero marcharme de allí, salir de aquella habitación pero no encuentro puerta por la que irme, no lo entiendo, si entré tiene que haber una salida. Estoy tan asustada que no me doy cuenta de que ha entrado un hombre. Un hombre muy grande que parece enfadado por verme sentada en medio de su sala de estar.

Les pregunta a los chicos quien soy y que estoy haciendo allí y después me dice

-Vete para tu casa, no deberías estar aquí.

Echo a correr hacia el recibidor y busco desesperada una salida hasta que bajo unos colchones que hay tirados en el suelo al fin encuentro una trampilla por la que me deslizo fuera de aquella casa.

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