Como gata boca arriba

Como gata boca arriba    Giocconda Belli

Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero,
maullando a través de tu mirada,
de este amor-jaula
violento,
lleno de zarpazos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lagrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría)

Te quiero como gata panza arriba
y me defiendo de huir,
de dejar esta pelea
de callejones y noches sin hablarnos,
este amor que me marea,
que me llena de polen,
de fertilidad
y me anda en el día por la espalda
haciéndome cosquillas.

No me voy, no quiero irme, dejarte,
te busco agazapada
ronroneando,
te busco saliendo detrás del sofá,
brincando sobre tu cama,
pasándote la cola por los ojos,
te busco desperezándome en la alfombra,
poniéndome los anteojos para leer
libros de educación del hogar
y no andar chiflada y saber manejar la casa,
poner la comida,
asear los cuartos,
amarte sin polvo y sin desorden,
amarte organizadamente,
poniéndole orden a este alboroto
de revolución y trabajo y amor
a tiempo y destiempo,
de noche, de madrugada,
en el baño,
riéndonos como gatos mansos,
lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
a los pies del sofá de leer el periódico.

Te quiero como gata agradecida,
gorda de estar mimada,
te quiero como gata flaca
perseguida y llorona,
te quiero como gata, mi amor,
como gata, Gioconda,
como mujer,
te quiero.

Diario de sueños

Hacia tiempo que no contaba alguno de mis sueños, no porque no los haya sino porque o bien, describian lugares y tareas cotidianas o bien, porque eran demasiado privados para sacarlos a la luz.
Hoy me animo a contar un par de escenas de los ultimos dias.
Estoy en una ciudad grande, hemos ido a participar en una especie de concurso.
Yo paseo con mi pareja, es un chico con el que sali hace mucho tiempo en el mundo real, me deja frente a la casa donde estoy viviendo, hay un parque grande muy frondoso, es un sitio muy tranquilo.
De pronto él vuelve, ni siquiera me ha dado tiempo a llegar a la puerta, está muy enfadado conmigo, no entiendo nada, solo se que me grita y que se va.
Me doy cuenta de que estoy embarazada (ya se, esto es demasiado recurrente para no preocupar) y pienso que qué voy a hacer ahora que no puedo tener un hijo de una persona que no me quiere.

El sueño de ayer fue uno de esos en los que estas en un bucle sin fin.
Me encuentro en un pueblo de la costa, hay alguna fiesta y estan preparandolo todo, yo construyo una especie de edificio junto a la playa, es raro porque realmente me veo haciendo codigo, es una pagina de contacto de esas que envian un email, segun voy escribiendo el codigo, el edificio se eleva en la playa.
Cuando he terminado una especie de grua lo derriba, y vuelvo a comenzar, a construirlo desde el principio, pero cada vez que acabo algo lo destruye y debo volver a empezar una y otra y otra vez.

Una buena rayada, si señor.

¿In? comunicacion

No siempre es fácil hacerse entender, a veces lo que parecia una ventaja se convierte en una barrera más y algo natural y espontaneo termina siendo tan complicado como atravesar un campo de minas sin volarte una pierna.

Por eso, a pesar de la comodidad y las ventajas, prefiero el mundo real, donde puedo veros y oíros, donde tenéis un cuerpo físico con ojos y con manos que cuentan mucho mas de lo que las palabras dicen.

“No malgastes tu preciosa vida online”

Meditacion 8

Tengo un libro llamado La vida interior del niño, que pensabamos regalar a unos amigos y finalmente se quedo en casa
Es un librito de tipo new age, para la educacion integral del niño, que a mi siempre me ha sonado a inflarle a galletas de alpiste pero que en realidad es ayudarle a cultivar no solo sus conocimientos sino su vida espiritual.

En el ultimo capitulo hay meditaciones adaptadas a las diferentes edades, yo con esta edad mental que tengo me quedo con la 7 y con la 8, El punto de luz en expansion y Enviar amor a otros.
Ultimamente la 8 es la estrella, la repito con la esperanza secreta de que algo de eso que yo envio llegue a sus destinatarios.
Me gusta hacerla en ese ratito justo antes de dormirme, ya en la cama, si es que el sueño no me vence.
Por si a alguien le apetece experimentar os la cuento

Meditación 8. Enviar amor a otros

Nos sentamos, y respiramos relajadamente. Pensamos en personas queridas y generamos buenos pensamientos y deseos.
Despues cerramos los ojos e imaginamos un pequeño punto de luz en el centro de nuestro corazon. Es amor. Es el amor que sentimos por esos seres queridos. Ahora imaginamos que la luz aumenta de tamaño. Cada vez es mayor y mas brillante y repetimos. Mas grande y luminoso, mas grande y luminoso.
La luz ahora ocupa todo el pecho, todo el cuerpo, toda la habitacion, toda la casa, cada vez es mayor y mas brillante. Hay que sentir la luz llenandolo todo.

Cuando sintamos que se ha hecho grande pensamos en alguien que necesita ese amor y se lo enviamos.
Tras unos minutos enviándolo, se recoje de nuevo y se vuelve hacia el propio corazon hasta que sea otra vez un pequeño punto.