Soy una mujer. Carta abierta a Alberto Ruiz Gallardón

mujer

Estimado Señor

Esta mañana tras la ducha y las noticias he hecho dos cosas, la primera quitarme el albornoz y mirarme en el espejo y la segunda ir a buscar mi Documento Nacional de Identidad.

Nunca pensé que esa M (-F) que había tras la palabra Sexo significara Masculino.

Yo, señor mío soy uno de esos entes que usted no considera mujeres porque no ha tenido hijos.  Según usted  soy algo falso, incompleto, apenas un garabato que no se acerca a lo que debería ser.

Seguro que en su baremo para medir la femineidad ni siquiera me acerco al cero ya que no sólo no soy madre teniendo la posibilidad física de hacerlo, sino que además no quiero serlo.

Creo que ha olvidado que libertad para decidir la maternidad es tanto poder tener hijos si uno lo desea, como que se garantice el derecho a no tenerlos si esa es la voluntad de la mujer  sin tener que buscar falsas justificaciones o lo que es peor arriesgar su salud para ejercerlo.

Esa violencia estructural de la que habla no tiene que ver con la despenalización del aborto sino con un nulo control sobre la aplicación de las leyes en las empresas permitiendo que, en la práctica, se siga despidiendo o sometiendo a un mobbing brutal para que abandonen sus puestos de trabajo, a las mujeres que deciden tener hijos.

Soy una mujer, una mujer plena, no le quepa duda alguna.

No se preocupe no voy a desnudarme ante su ministerio para demostrárselo, créame todas las piezas están ahí y no necesito nada más.

Nadie tiene que darme una acreditación de mujer, nadie tiene que certificarlo, no tengo porque ajustarme a los estereotipos de ninguna ideología, no tengo que pasar un banco de pruebas.

Una nariz exigente

Digamos de antemano que soy mas bien chata y de olfato fino, cosa que algunos dias es una autentica maldicion viendo el estado en el que una misma y lo que me rodea pueden acabar.

Y para los perfumes, rara, mas rara que un playmobil con codos, porque visto lo visto y despues de llevar dos semanas rodando de perfumeria en perfumeria todavia no he encontrado uno para mi.

El primer dia crei encontrar lo que queria, Escale á Portofino, me llevé incluso una muestra a casa pero algo tenia que no llegó a convencerme. El camino era correcto pero no era el adecuado.
He intentado probar cosas nuevas Pure White linen que huele limpio y genial pero a algo que no soy. Huele a chica formal, de familia bien que estudia en Deusto, y yo no soy esa, yo soy mas chisposa.
Esa chispa es la que me cuesta encontrar.
Lo intenté con Aire loco pero…. me hace estornudar.
Ayer aproveche a primera hora y me cole en un Marionneaud a pulverizarme enterita con L’eau de Carolina Herrera, rica, fresquita, ideal pero me parece que no me dura casi nada….
Entre estas, de todo, olores a mango, mandarina, dependientas que no entienden de que les hablo y me sacan cosas que huelen a señora enjoyada, y una lista enorme de nombres que se estira y se encoje segun voy probando.
Esta mañana tenia 10, ahora mismo 29 y el problema es que se me acaban las perfumerias en las que no he entrado, al final con la tonteria voy a recorrer toda bizkaia para encontrar el dichoso olor.

Sé que mañana tras escaparme al sephora de la esquina antes de ir a comer habré tachado la mitad de esa lista. No busco mas, de esta semana no pasa.

Desperezarse

pecados veniales
Esta semana entramos en la primavera pero tengo la sensación de ya estar en ella hace una semana.
El letargo ha concluido y en este despertar he recuperado algunas cosas que desde hace un tiempo habia dejado abandonadas como reescuchar programas de la radio francesa mientras viajo en el metro o jugar una partida relajada al mahjong.
Cenar una pizza de la pizzeria del barrio, preparar un buen asado acompañarlo con una copita de buen vino, disfrutarlo sin culpas y sobre todo planear cosas, tener ilusiones a medio/largo plazo que es lo que al fin y al cabo hace que una se levante por las mañanas.

Poesia para la supervivencia

Textura de sueño

No he visto el día
más que a través de tu ausencia
de tu ausencia redonda que envuelve mi paso agitado,
mi respiración de mujer sola.

Hay días pienso
que están hechos para morirse o para llorar,
días poblados de fantasmas y ecos
en los que ando sobresaltada,
pareciéndome que el pasado va a abrir la puerta
y que hoy será ayer,
tus manos, tus ojos, tu estar conmigo,
lo que hace tan poco era tan real
y ahora tiene la misma textura del sueño.

Giocconda Belli

Diario de sueños

Había mucha gente en aquella casa, sé que he soñado algo antes que tenia que ver con cómo habia llegado hasta alli pero soy incapaz de recordarlo, solo imagenes inconexas, un viaje quizas en barco, nada que pueda reconstruir con coherencia.

Ahora tenia que salir de allí, tenia que escapar y toda aquella gente no iba a permitírmelo. Corría por las escaleras, me encaramaba a las ventanas, pero siempre habia alguien que estaba a punto de cogerme, no podia permitir que me tocaran, si me tocaban estaba perdida.
Antes de que eso ocurriese sacaba un frasco que llevaba conmigo y les ponia un poco de la sustancia que contenía. Eso los hacia desaparecer pero acercarse tanto era un riesgo demasiado grande, mejor huir.
Hay otra niña conmigo, yo misma soy una niña, no tendré mas de ocho años, llevo un vestido blanco de aspecto antiguo y ambas calzamos botines y ella tiene el pelo rizado y un lazo muy grande en el pelo.
Ella no quiere hacerme daño, me esta ayudando a salir al jardín y me enseña por donde tengo que escapar me hace señas para que la siga.
Yo me he quedado parada pegada a la verja del cementerio, en la puerta de la capilla hay mucha gente vestida toda de negro, alguien ha muerto, es un hombre lo conozco, o mas bien ella lo conoce.

Me he despertado sobresaltada con un sabor a muerte en la boca, angustiada, me he levantado, he ido al baño me he refrescado la cara y he vuelto a la cama, todavía no se quien era el monstruo si ellos, los que me perseguian, o yo, que los mataba.