Gran inauguracion

Hoy toca inaugurar….. la temporada de resfriados!! y es que esta mañana tenia que haberme dado cuenta de que algo no iba bien cuando me levanté y tenia la garganta rasposa y estomago revuelto, pensé que era la dosis de stress que se me había pasado un poco de vueltas. 

A media mañana tenia la cabeza un poco embotada pero claro, con la cantidad de trabajo y que todo era para ayer,me suelo aturullar bastante así que también lo he dejado pasar. Pero cuando he empezado a estornudar a moquear y a ponerseme esa voz que se me pone de teleoperadora de linea erótica….. ahí no hay duda posible, estoy oficialmente resfriada.
Es normal con estos cambios de tiempo, sudadas, aires acondicionados del metro y demás eventuales peligros, pero no deja de ser un incordio.Ahora solo me queda esperar que esté incomodo se vaya pronto a molestar a otros.
Entretanto, quedan suspendidos todos los besos y achuchones que os debo.

Los favores del orangutan

En este mundo la opción  mas inteligente es sin duda, la de la cooperación.  Ese "ráscame la espalda y yo te rascaré la tuya" del que la muchos solo se acuerdan cuando les vienen mal dadas, porque en ese intercambio aparentemente equitativo, no siempre hay resultados inmediatos y hay que invertir tiempo y paciencia con fe ciega en  que se hace lo correcto.

 
Si la recompensa llega estupendo y si no ya lo hará en otro lugar o bajo otra forma.
Para mi esta claro como el agua, sobre todo porque lo experimento constantemente ya que cada cosa que hago o que doy me revierte multiplicado. 
Esta semana saqué un ratito para visitar a mis excompañeros de la empresa anterior. Mi relación con ellos ya es mucho mas que profesional, mi trabajo lo hago con cariño y cuido de sus pequeños problemas técnicos cotidianos y ellos me corresponden con el mismo cariño y con algo que me pierde…. el queso. 
Así que ahora tengo un queso de 2.5 kg en mi nevera esperando para volver a iniciar la rueda, cortar trozos e ir como caperucita de visita con un quesito, un pastel y un rico tarrito de miel!

Curvas

Creo que hay todavia quien que cree que soy un poco cuadriculada.
He estado pensando sobre ello y comprendo que pueda parecerlo, mi trabajo requiere ser metódica para no volverse loca y aún siéndolo no se conserva la razón intacta y a casi todos se nos ha volado una teja al de unos años.
Sed pacientes con los nosotros.
 
Realmente, no creo ser tan recta, tan rigida, tan cuadriculada. Me gusta una dosis de caos y desorden en mi vida cotidiana, quizas para compensar ese encorsetamiento que me exige mi vida laboral.
A veces, por descuido o cansancio, el caos se hace el rey de la casa y me veo sentada entre un mar de calcetines desparejados, papeles que desaparecen, y centenares de cosas fuera de su sitio, entonces es cuando llega la hora de ordenarme por dentro y por fuera y volver a vivir en una casa armoniosa donde todo se encuentre a la primera… o a la segunda.
 
Para esos que no conocen aún mi lado mas salvajemente asilvestrado y caótico
 
 
Las personas curvas Jesús Lizano
 
Mi madre decía: a mí me gustan las personas rectas
 
A mí me gustan las personas curvas,
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo
y la tierra es curva
y el movimiento es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos;
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre es curvo!;
lo diverso es curvo.
A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
la alegría es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
las naranjas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños; curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva.
El día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!
Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.
Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.
No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
detrás de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
a mí me gustan los maestros curvos,
las maestras curvas.
No los dioses rectos:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas.
Vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas
y huyo, es la peste, de las personas rectas.
 
 
 

ya, ya se que últimamente desvarío

Descanso

Hoy que estoy cansada os dejo este regalo

Descanso Gabriel Celaya

Con ternura, con paz, con inocencia,
con una blanda tristeza o el cansancio
que viene a ser un perro fiel que acariciamos,
estoy sentado en mi sillón y soy feliz,
y soy feliz
porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.

Con una fatiga que no es un desengaño,
con un gozo que no alienta esperanzas,
estoy en mi sillón, y estoy
en algo que quizás sólo es amor.

Sé que floto
y nada me parece sin embargo indiferente;
sé que nada me alegra ni me duele
y que sin embargo todo me enternece;
sé que eso es el amor,
o que quizá solamente es un dulce cansancio;
sé que soy feliz
porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.

Cuando la vida te de limones

haz limonada cuenta el dicho popular. En este caso la vida me ha dado calabazas si si, como lo ois y no es que Andres Velencoso me haya rechazado (que no dudo que lo hiciera)  sino que ha llegado a mi cocina una  verdadera inundación de calabaza.

Como soy incapaz de que la comida se pierda, por lo menos de forma voluntaria, me he puesto a echarle imaginación para hacer algo rico con ella. 
La verdad es que la cantidad era realmente enorme asi que he aprovechado para hacer unos tarros de estupenda mermelada de calabaza a los que buscaré un hogar en los próximos dias, id preparando el pan que seguro que a alguno le cae un botecito, se aceptan peticiones.  
 
Después de la incursion mermeladeril seguia sobrando, era necesario estrujarse las meninges un poquito más y pensando pensando, recordé la tarta de calabaza que hacía hace años, la última que horneé fué para mi abuela la semana que volvió del hospital, creo que ni llegó a probarla. 
Que no la haya vuelto a hacerla no ha sido premeditado, no es un asunto sentimental, ni una asociación triste, pero la circunstancia fué tan señalada que hace que recuerde aquella tarta perfectamente.
Sea como sea, hoy he hecho otra después de mas de 3 años. Aqui está el resultado.